Desafío a la hegemonía magnética
Durante más de un siglo, la ingeniería ha dependido de motores electromagnéticos debido a que las fuerzas electrostáticas se consideraban demasiado débiles. El estudio actual refuta esta limitación al demostrar que los fluidos ferroeléctricos exhiben una fuerza lateral potente, permitiendo el diseño de motores sin imanes ni componentes metálicos.